Una historia familiar

Desde donde Joey Redner podía recordar su padre, consumidor habitual de drogas, era propietario de un club de striptease. Se dío cuenta del papel que su padre tenía en Tampa cuando, en el instituto, los chicos se hacían amigos suyos para que les llevase a la "Venus de Mons". Pero no resulta comodo vivir siendo el hijo del Sr. Redner, a menudo ni siquiera se atrevía a decir su apellido.

Un día recibe una carta: ""Creo que soy tu padre"". No le pilló de improviso, su madre siempre eludía la respuesta cada vez que se mencionaba su paternidad, pero no estaba seguro de querer hacer frente a esta nueva situación, sentía que tenía un deber de lealtad para el hombre que le había criado y dado su nombre. Su presunto padre era muy diferente al Sr. Redner, era policía, con esposa y tres hijas.

Joey jamás había tenido mucho en comun con su padre, a él no le interesaba el negocio del striptease, y a su padre no le gustaban los deportes, la pesca o cualquier otra cosa que los padres suelen hacer con sus hijos, pero firmo su certificado de nacimiento, y siempre estaba ahí emocionalmente. Así que, cuando recibió la carta de su presunto padre, no podía dejar de preguntarse ¿como se llevaría con él? ¿quíen hubiese sido si hubiera crecido en otro ambiente?.

La infancia de Joey corrió en paralelo a las detenciones, cárcel, drogas, etc. de su padre, pero después de eso su padre se transformó. Dejo las drogas y el alcohol, y se convirtió en un ciudadano normal y respetado. Joey también jugó en su juventud con las drogas, pero no le gustó como se sentía y lo dejó. Fue a la Universidad, se caso, tiene tres hijos y su padre le ha ayudado financieramente a montar su negocio.

Cuando supo que quizás su padre biológico fuera un policía, no estaba muy seguro de querer conocerlo, al fin y al cabo ¿ qué iba a añadir ese hombre a su vida?.

Se vieron en la barra de un Pub, se estrecharon las manos, Joey estaba nervioso, pero podía ver la similitud física, sus ojos, su estatura. Su presunto padre le habló de su familia, le dijo que su abuela y sus tíos y primos le querian conocer, le dijo que se juntaban por Nochebuena ¿podrás venir?. Joey penso que no sería malo para sus hijos el conocer este lado de su familia, él realmente ya conocía a algunos de sus primos, había ido a la escuela con ellos.

Hablaron durante más de dos horas, y le conto que él había querido ser parte de su vida, pero que su madre no le había dejado. Su madre contó otra versión de la historia, ella y su presunto padre salieron cuatro meses, y rompieron sus relaciones porque él no creía que Joey fuese su hijo. Después ella se unió al padre de Joey y perdio el contacto con el padre biológico.

Antes de separarse, Joey le pidió a su presunto padre que realizasen una prueba de ADN, a lo que éste accedió dándole un abrazo y diciéndole: "tu padre hizo un buen trabajo". Recientemente su padre biológico ha estado en casa de Joey visitando a sus nietos. Los resultados de la prueba de ADN llegaron ya hace dos años y confirmaron que, efectivamente, era el padre de Joey.

Les visita a menudo y llama hijo a Joey, pero este todavía no tiene claro cual es su lugar en su vida. El supone que dadas las circunstancias, es mas fácil para un padre amar a su hijo que al revés. Trata de superar la rabia por la falta de un padre biológico durante tantos años, pero piensa que el Sr. Redner tenía también buenas cosas, al fin y al cabo le crió como si fuese su hijo, y le enseño que el mundo puede ser visto de muchas maneras, por lo que no debe juzgar a las personas por las apariencias. El Sr. Redner, el ateo que se gana la vida con bailarinas desnudas, se había comprometido con él desde su nacimiento. El rey del Streptease, el paria de la comunidad, era una buena persona.

Joey ha aprendido a no juzgar a su padre biológico por su ausencia. Cada año en Nochebuena acude a la reunión familiar con su padre biológico y su gran familia, que fue lo que no tuvo en su infancia y juventud, pero sigue llamando papá al Sr. Redner.

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Sobre el autor

Pilar Arca Miguélez es Doctora en Microbiología por la Unviersidad de Oviedo, y dirige Ampligen desde 1997