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Prueba de paternidad privada

Las pruebas de paternidad ofrecen resultados muy precisos que determinarán, sin duda, si hay una relación genética entre un niño y su supuesto padre.

Todo lo que debes saber antes de solicitar tu prueba de paternidad privada
  • ¿Por qué se hace una prueba de paternidad?

    Hay muchas razones por las que alguien puede querer hacer una prueba de paternidad. La respuesta básica es determinar quién es el padre del niño tan pronto como sea posible. Existen otras razones más complejas que pueden incluir el acceso a beneficios legales y sociales, o el establecimiento de historiales médicos precisos, o simplemente fortalecer el vínculo familiar, particularmente entre un padre y su hijo.

  • ¿Cómo hago una prueba de paternidad privada?

    Es muy sencillo realizar una prueba de paternidad privada, los interesados en ella simplemente tienen que tomar las muestras (es suficiente con unos bastoncillos de algodón para recoger la saliva) y remitirlas al laboratorio con la documentación apropiada. En unos días se les envían los resultados a su domicilio.

    Si lo desea, también puede pedirnos que le gestionemos una cita en cualquiera de los centros que colaboran con nosotros, para que sea allí donde le realicen la toma de muestras.

    Lo más importante que debe saber sobre las pruebas de paternidad privadas es:

    • No hay diferencia técnica entre una prueba privada y una legal, son idénticas.
    • Al no haber cadena de custodia de las muestras, los resultados obtenidos difícilmente serán admitidos en un procedimiento judicial.

    En Ampligen le vamos a informar de todos los pasos necesarios, pero sobre todo escucharemos su problema e intentaremos resolverlo de la mejor forma posible, garantizándole siempre la más absoluta confidencialidad y discreción.

  • ¿Qué es una prueba de paternidad?

    Una prueba de paternidad permite determinar una relación genética entre un niño y su supuesto padre. Para ello se utilizan técnicas genéticas que analizan el ADN del presunto padre y de su hijo, estableciendo una serie de perfiles que van a establecer si existe esa relación filial.

    Las pruebas de paternidad ofrecen resultados muy precisos que determinarán, sin duda, si hay una relación genética entre un niño y su supuesto padre.

  • ¿Cómo se hace una prueba de paternidad?

    El procedimiento para realizar una prueba de paternidad es muy sencillo. Se van a necesitar obligatoriamente muestras biológicas del hijo/a y del presunto padre, mientras que la muestra de la madre no sería necesaria, aunque puede ser conveniente si se dispone de ella. La manera más sencilla de obtener una muestra biológica de forma directa es mediante un frotis bucal, realizado con ayuda de unos bastoncillos de algodón, aunque también se pueden utilizar células procedentes de cualquier otra parte del cuerpo. Las muestras biológicas deben contener obligatoriamente células con núcleo ya que es en éste donde se encuentra el material genético que recibimos de nuestros padres. Químicamente ese material genético se localiza en una molécula llamada ácido desoxiribonucleico o ADN el cual se mantiene igual a lo largo de la vida.

    Exceptuando los hermanos gemelos idénticos, todas las personas somos genéticamente únicas. La mitad del ADN procede del padre biológico y la otra mitad de la madre biológica, por ello, una prueba de paternidad consiste en comparar el ADN del supuesto padre y del hijo en busca de ese 50% de ADN que tienen en común. Evidentemente no se estudia todo el ADN sino unas determinadas regiones o marcadores genéticos conocidos como STRs. Se ha sugerido por parte del FBI, entre otros organismos, que deben estudiarse 13 de esos STRs, denominados CODIS, para una apropiada identificación genética humana. Aunque 13 STRs sean suficientes para resolver la mayoría de casos de paternidad, sin embargo, el número de marcadores necesarios para resolver un test de paternidad concreto puede variar. Lo normal es analizar 16 STRs validados a nivel mundial denominados: vWA, THO1, S33, FGA, D1S1656, D2S441, D2S1338, D3S1358, D8S1179, D10S1248, D12S391, D16S539, D18S51, D19S433, D21S11, D22S1045 y amelogenina (determinación del sexo) que pueden ampliarse hasta 22 en caso de necesidad. El estudio de estos marcadores garantiza una probabilidad mínima de paternidad del 99.99% en todas las pruebas de ADN realizadas incluidas las pruebas de ADN sin madre.

  • ¿Es fiable una prueba de paternidad?

    Las pruebas de paternidad tienen un grado de fiabilidad muy alto con resultados con una exactitud de hasta el 99,99% al usar hasta quince marcadores tras la toma de la muestra de ADN de la saliva. Pero la situación de cada familia es distinta y pude ocurrir que un padre, una madre o un hijo no quieran realizarse por su propia voluntad la prueba y tenga que recurrir a los juzgados para pedir una prueba de paternidad legal.

  • ¿Cómo se solicita una prueba de paternidad?

    Es muy simple: llamanos por teléfono (902115078 – 987417110), o por watshapp (688922126), y desde ahí, y una vez que conozcamos tu caso, te indicaremos los pasos que tendrás que seguir para que sea lo más sencillo posible.

  • ¿Cuántos tipos de pruebas de paternidad hay?

    Existen diferentes tipos, pero una primera forma de verlas es en función del uso que se pretenda dar a la misma:

    Si la prueba la quieres solo para tu conocimiento y tranquilidad, y no la necesitas en un procedimiento legal, se hará una prueba de paternidad privada, confidencial, anónima… se le llama de muchas maneras, pero el sentido es el mismo. Se trata de saber si eres el padre de ese niño, sin más. Esta prueba no tiene validez legal ya que no puede garantizar la identidad de las personas que se analizan.

    Si la quieres porque necesitas utilizar sus resultados en un procedimiento legal, va a ser imprescindible identificar completamente a las personas que se van a analizar y garantizar la cadena de custodia de las muestras desde que se toman hasta que se analizan en el laboratorio.

    De esta forma podrá aportarse como prueba en litigios relacionados con casos de divorcio, disputa y custodia por hijos legítimos, herencia, adopción, derechos de visita, reagrupamiento familiar o intercambio de recién nacidos en hospitales.