Pruebas de ADN para demostrar infidelidades

27/12/2021

Algunos laboratorios ofrecen pruebas de ADN para demostrar “inequívocamente” la existencia de infidelidades en el interior de una relación de pareja.

Aunque, ciertamente, los test de ADN pueden ayudar a descubrirlas, hay varios factores que se deberían tener en cuenta (y no siempre se conocen) a la hora de investigar si realmente existe dicha infidelidad:

Cómo se realizan estas investigaciones

Las pruebas de ADN que se realizan para encontrar infidelidades no difieren de las utilizadas para otro tipo de fines. Simplemente se trata de un test que permite confirmar o desmentir que determinada muestra pertenece a cierto individuo en concreto.

Cualquier muestra de ADN (sangre, saliva, pelo…) puede servir. Algunos laboratorios ofrecen listas de objetos susceptibles de ser procesados, según la probabilidad que hay de encontrar pistas en cada caso (ropa interior, cepillos de dientes…).

Habitualmente, los resultados están disponibles en menos de dos semanas desde la entrega de la muestra.

¿Qué dice la Ley al respecto?

Como siempre, la Ley va por detrás de la realidad. En España, la Ley que permitió abrir una base de datos policial de identificadores obtenidos a partir del ADN se promulgó en 2007 (Ley Orgánica 10/2007, de 8 de octubre). Sin embargo, el uso comercial de estas pruebas ha ido apareciendo a medida que la tecnología evolucionaba y su precio se hacía más asequible.

Como siempre ocurre cuando se trata de conocer la legalidad de algo, existen conflictos entre derechos que obligan a estudiar cada caso por separado. Es por ello que, aunque ahora nos disponemos a exponer unas consideraciones generales, no deben tomarse como asesoramiento jurídico, sino como meras orientaciones:

  • En España, es necesario el consentimiento expreso de las personas implicadas en la prueba (es decir, quien aporta la muestra – el supuesto infiel – también debería consentir). “Analizar el ADN sin consentimiento del sujeto del cual procede podría ser un delito”, según Pilar Nicolás, catedrática de Derecho y Genoma Humano en la Universidad de Deusto.
  • A falta de este consentimiento, y según los casos, un detective privado podría obtener de forma legal las muestras biológicas; siempre que no atente contra otros derechos superiores, como el derecho a la intimidad. Sin embargo, hablando de casos de supuesta infidelidad, resulta difícil imaginar la forma de obtener esas muestras sin quebrantar esa intimidad.

Existe diferencia entre los estudios que se pueden realizar en el laboratorio:

  • Búsqueda de muestras de ADN en el objeto o prenda enviados. Sin necesidad de secuenciar ese ADN y, por tanto, sin identificar al sujeto a quien pertenece la muestra.
  • Secuenciación del ADN encontrado. Se puede obtener información como el sexo del perfil a quien pertenece ese pelo, saliva… No se llega a la identificación del sujeto a quien pertenece la muestra.
  • Comparación del ADN encontrado con el de otro sujeto. Para ello, se necesita una muestra que se conozca que, efectivamente, proviene del sujeto de quien se sospecha que también proviene la muestra analizada. En caso de ser afirmativo, o en caso de comparar ese ADN con una base de datos, se estaría identificando el perfil.

Como se ve, según el tipo de estudio que se haga sobre la muestra, la ley podría proteger los datos personales y la intimidad del sujeto sospechoso en mayor o menor medida. Así, un test de ADN podría confirmar que existe infidelidad (al encontrarse, por ejemplo, restos de semen que no pertenece a quien debería pertenecer) sin necesidad de desvelar la identidad de la persona con quien se comete esa infidelidad.

Diferencias entre los test de ADN para demostrar infidelidades y los de paternidad

Al tratarse de pruebas tan similares en cuanto a técnica se refiere, la puntualización que cabe hacer es de orden jurídico. En este caso, estamos hablando de España y siempre como mera orientación:

  • En los test que buscan demostrar infidelidad, no asiste ningún derecho que obligue a ninguno de los involucrados a participar.
  • En las pruebas de paternidad, el hijo tiene derecho a conocer quiénes son sus padres biológicos (salvo en algunos casos de donación de gametos). Esto significa que, siguiendo el procedimiento adecuado, un hombre podría ser obligado por un juez a aportar una muestra de ADN para su análisis.

En ambos casos, los menores cuentan con especial protección jurídica; siendo más delicada su involucración y debiendo contar siempre con el consentimiento de su responsable legal.

Una última advertencia

En los últimos años, las pruebas de ADN low cost han proliferado. En especial, son utilizadas como pruebas para obtener beneficios en procesos de divorcio.

Al existir tanto negocio alrededor de esto, cabe sospechar de los laboratorios que no ofrezcan suficientes garantías de que su proceso es impecable (aquellos de los que desconocemos su método, sus dueños, etc. o los que ofrecen un servicio online llamativamente barato, entre otros).

Por último, recordar que para que un test de ADN tenga validez legal, debe seguir unas pautas diferentes a las que muchas veces se ofrecen en estos laboratorios low cost. Además, el hecho de encontrar – aunque sea de forma inequívoca y perfectamente identificada – una muestra de ADN no significa necesariamente que exista infidelidad.

En España no se condena por indicios, por lo que la investigación necesitará siempre un estudio completo de otros factores, relegando la información arrojada por el test de ADN a una prueba más.