La Prueba de Paternidad con ADN/3 Aspectos técnicos

La forma en que vamos a obtener un perfil de ADN se basa en obtener millones de copias  de esas secuencias del genoma que nos  permiten distinguir a las personas, los marcadores STRs. La técnica que nos permite copiar el ADN in vitro se conoce por sus siglas PCR ( polymerase chain reaction).

La PCR consiste en calentar, durante varios ciclos, el ADN obtenido de las muestras y el proceso sigue los siguientes pasos, en cada ciclo,:
desnaturalización, el calor abre la cadena del  ADN,
alineamiento de secuencias cortas conocidas como primers, que delimitan las regiones que se van a replicar, y
extensión, formándose cadenas nuevas de ADN por acción de la Taq polimerasa, una enzima termoestable capaz de añadir nucleótidos a los extremos de los primers.

En cada ciclo del PCR se duplica la secuencia de interés (STRs), por lo que en solo 25 ciclos teóricamente tendríamos millones de copias, de lo que se conoce como producto amplificado, y que facilitará análisis posterior. Para el análisis post-PCR tenemos que recordar que los alelos STRs se diferencian por el número de veces que se repite una secuencia, esto significa que el tamaño o longitud va a ser diferente de un alelo de otro.

Para poder visualizar estas diferencias se utiliza la técnica de la electroforesis, técnica que permite que separemos moléculas en un gel por acción de un campo eléctrico en base a la carga y tamaño de la molécula; las moléculas más pequeñas corren más rápido,mientras las grandes se van retrasando. Para ello a la vez se han colocado en el gel fragmentos cuyo tamaño  conocemos, también llamados marcadores de peso molecular o estándar de tamaño, y/o una mezcla de los diferentes alelos posibles para los STRs que se están analizando, y que se conoce como ladder, con lo que resulta relativamente sencillo definir los alelos/genotipos.

La electroforesis en una prueba de ADN se ha realizado de dos formas: 1) por geles verticales de poliacrilamida, técnica que ya casi no se usa, y 2) electroforesis capilar (EC), cuyo proceso es más preciso y automatizado, por lo que constituye el método más utilizado por los laboratorios de genética forense.

Por último, para ver el ADN amplificado (STRs) y sometido a electroforesis es necesario teñirlo; existen métodos tradicionales como la tinción con nitrato de plata de los geles de poliacrilamida, o más sofisticados que involucran la detección de fluorescencia añadida durante la PCR y que se detecta en sistemas automatizados de electroforesis capilar.

 

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Sobre el autor

Pilar Arca Miguélez es Doctora en Microbiología por la Unviersidad de Oviedo, y dirige Ampligen desde 1997