Vacunas para el Virus del Papiloma Humano (VPH)

La autoridades sanitarias españolas han aprobado la utilización de una vacuna diseñada para proteger contra los dos tipos más agresivos de Virus del Papiloma Humano (VPH) de alto riesgo (reconocida como la causa del cáncer de cuello uterino) para su uso en niñas y jóvenes de entre 9-26 años.
En base a esta aprobación se ha recomendado que la serie de vacunación debe suministrarse a las niñas de edades en torno a los 14 años, recomendación que esta siendo seguida por las Comunidades Autónomas.

La vacuna contra el VPH denominada Gardasil® y desarrollada por Merck & Co, Inc, protege contra los Virus del Papiloma Humano (VPH) de alto riesgo tipos 16 y 18. Otra vacuna, llamada Cervarix ® (desarrollada por GlaxoSmithKline, Inc), se ha incorporado al arsenal terapéutico disponible para combatir el VPH.

Tanto la vacunación como la citología y el test de VPH, son y seguirán siendo herramientas esenciales en la lucha contra el cáncer cervical.

La vacuna contra el VPH, cuando se administra a una niña, tiene mayor potencial para prevenir muchas infecciones por el VPH, esta circunstancia no cambiará la necesidad del cribado- incluyendo el cribado de VPH - en los próximos años. Uno de los principales motivos se debe a que la vacuna puede prevenir las infecciones futuras de virus VPH de alto riesgo, pero no cura la infección que ya existe a día de hoy.

El cribado de VPH, y los test de ADN de VPH identifican aquellas mujeres que tienen un mayor riesgo de desarrollar el cáncer de cuello uterino y facilitan su seguimiento.

Los programas de prevención, deben incluir tanto la prevención primaria como la secundaria. Incluso con la vacuna, los expertos están de acuerdo en que las mujeres todavía necesitan realizar periódicamente citologías y, en función de su edad, el test de VPH.

La protección ofrecida por las vacunas no es completa. Hay entre 15 a 20 tipos de VPH que pueden causar cáncer cervical. La vacuna Gardasil® está diseñada para proteger contra dos de estos tipos, los más importantes, que son responsables de aproximadamente el 70% de todos los cánceres cérvico-uterinos. Sin embargo, la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH) no protege del otro 30 por ciento de VPHs de alto riesgo. Las mujeres no están completamente protegidas si han sido infectadas por VPHs de alto riesgo antes de ser vacunadas.

La duración de la eficacia de la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH) no se conoce aún. Una de las preguntas más importante, sin respuesta en este momento, es si se va a necesitar o no un refuerzo de la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH) más adelante, para garantizar la continuidad de la protección.

Los expertos coinciden en que la vacunación de las niñas tardará en reducir significativamente las tasas de cáncer cervical bastantes años, dependiendo de:


  • Extensión en la aplicación de la Vacuna.
  • El número de VPHs de alto riesgo, además de los tipos 16 y 18, para los que futuras vacunas ofrezcan protección
  • La duración del efecto protector durante el cual las vacunas ofrecen protección.
  • En que medida las mujeres sigan las directrices de cribado recomendadas.