Prueba de paternidad privada

En los últimos años las pruebas de paternidad se han vuelto cada vez más frecuentes en nuestras vidas. Las series de televisión, los cambios en las costumbres, las crisis familiares, la inestabilidad en las relaciones de pareja, todo ello ha hecho que el interés por este tipo de pruebas haya crecido. Ya no estamos ante una tecnología extraña y compleja, sino ante algo muy estandarizado y económicamente asequible.

Generalmente es la necesidad de conocer la verdad sobre una relación entre padres e hijos lo que acerca a las personas a empresas, que como Ampligen, damos respuesta científica a esta situación, no para seguir un proceso formal de paternidad sino para la propia tranquilidad.

Es en estos casos cuando tiene pleno sentido las llamadas pruebas de paternidad privadas, que por contraposición a las denominadas “legales”, se pueden realizar sin tener que seguir una estricta cadena de custodia de las muestras.

Es muy sencillo realizar una prueba de paternidad privada, los interesados en ella simplemente tienen que tomar las muestras (es suficiente con unos bastoncillos de algodón para recoger la saliva) y remitirlas al laboratorio con la documentación apropiada. En unos días se les envían los resultados a su domicilio.

Si lo desea, también puede pedirnos que le gestionemos una cita en cualquiera de los centros que colaboran con nosotros, para que sea allí donde le realicen la toma de muestras.

Lo más importante que debe saber sobre las pruebas de paternidad privadas es:

  • No hay diferencia técnica entre una prueba privada y una legal, son idénticas.
  • Al no haber cadena de custodia de las muestras, los resultados obtenidos difícilmente serán admitidos en un procedimiento judicial.
En Ampligen le vamos a informar de todos los pasos necesarios, pero sobre todo escucharemos su problema e intentaremos resolverlo de la mejor forma posible, garantizándole siempre la más absoluta confidencialidad y discreción.