Cuidado donde tiras la Pizza

Cuidado con donde tiras los restos de tu pizza. En julio de 2010 la policía de Los Angeles arrestó a Lonnie D. Franclin Jr. como sospechoso de varios asesinatos en serie, basando sus pruebas en el ADN detectado en un trozo de pizza.

Lo llamativo del caso es que la policía realizó busquedas en la base de datos de ADN a partir de las muestras de Cristopher Franklin, hijo del Sr. Franklin. La policía introdujo en la base de datos de ADN, las muestras del hijo con ocasión de un delito en que se vió envuelto. Consultando específicamente su ADN con los perfiles obtenidos en pruebas vinculadas a asesinatos antiguos, encontraron que Cristopher probablemente fuese un pariente cercano de un asesino en serie no identificado. A partir de ahí vigilancia y un trozo de pizza han permitido la dentención del asesino.

Se trata de una de las primeras veces que se utiliza la busqueda a partir de familiaries para resolver un crimen.

Los patólogos forenses y la policía han utilizado durante mucho tiempo las pruebas de ADN para identificar delincuentes a partir de las coincidencias exactas de los perfiles de ADN encontrados en los escenarios de los crímenes con los del propio delincuente. La técnica es muy conocida, la televisión a contribuido sobremanera a su difusión en series como CSI, y se fundamenta en la amplificación por PCR de, al menos, 13 marcadores que han sido estandarizados en laboratorios forenses de todo el mundo. La información que proporcionan estos marcadores no se asocia con ninguna enfermedad conocida, pero es muy variable de un individuo a otro. La coincidencia de todos los marcadores de una muestra obtenida en un escenario de un crímen, con el ADN del delincuente , transmite la certeza de que las muestras provienen de la misma fuente.

En las relaciones familiares (pruebas de paternidad), la metodología utilizada es la misma, pero el análisis se complica por el hecho de que los hijos solo comparten un alelo con cada uno de sus padres, y esto reduce la capacidad de discriminación de la prueba, motivo por el que la paternidad solo se informa como prácticamente probada con probabilidades superiores al 99,99%, pero nunca con la certeza absoluta.

Las limitaciones de las pruebas, unidas a la preocupación por la privacidad y seguridad es lo que, hasta ahora, ha impedido que se realizasen busquedas familiares en las bases de datos de delincuentes, como la que disponen las autoridades estadounidenses. Pero el éxito obtenido en el arresto de Lonnie D. Franklin, seguramente hará que muchos estados se replanteen su estrategia de busquedas familiares. La utilización de pruebas de ADN por PCR para establecer relaciones familiares, es una de las nuevas tecnologías que utilizan para ayudar a los patólogos en el diagnóstico de enfermedades.

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Sobre el autor

Pilar Arca Miguélez es Doctora en Microbiología por la Unviersidad de Oviedo, y dirige Ampligen desde 1997